Guía completa

Por qué una fuga aquí es tan fácil de pasar por alto

El intercooler enfría el aire comprimido por el turbo antes de que entre en los cilindros. Cuanto más frío llega ese aire, más denso es y mejor rinde la combustión. Cuando hay una fuga en el circuito, parte de esa presión se pierde antes de llegar al motor, y el resultado es una pérdida de potencia que muchos conductores achacan al desgaste general del coche sin sospechar del intercooler.

Cómo localizamos la fuga

En lugar de desmontar piezas a ciegas, presurizamos el circuito completo de admisión con equipo específico y localizamos exactamente por dónde escapa el aire. La mayoría de las veces el problema está en un manguito de goma agrietado o en una abrazadera que ha perdido apriete, no en el radiador del intercooler en sí. Solo si el propio radiador está dañado —por un golpe de piedra o corrosión interna— se sustituye la pieza completa.

Tras la reparación, repetimos la prueba de presión para confirmar que el circuito queda estanco al cien por cien. Un intercooler que pierde presión, aunque sea poco, hace trabajar de más al turbo para compensar, y eso acorta su vida útil.

Si notas que el coche tira menos de lo habitual en las cuestas o el consumo ha subido sin motivo aparente, llama al 641 16 17 71 y lo comprobamos con la prueba de presión.