Guía completa
Un sistema en el que no se puede improvisar
El airbag forma parte de la seguridad pasiva del coche: entra en juego en el peor momento posible, en una colisión, y no da segundas oportunidades para comprobar que funciona. Cuando el testigo del cuadro se enciende, la centralita ha detectado un fallo en algún punto del sistema y, hasta que se repare, no hay garantía de que el airbag actúe como debería.
Cómo lo diagnosticamos
Conectamos equipo específico para leer la centralita de seguridad pasiva, distinta de la centralita de motor, y así identificar el código exacto que ha activado el testigo. A partir de ahí revisamos el circuito señalado: puede ser la cinta espiral bajo el volante, que se desgasta con el uso continuo de intermitentes y claxon; un sensor de impacto en un lateral o en el paragolpes, a veces dañado por un golpe leve aunque no haya llegado a desplegar el airbag; o un conector con mal contacto por corrosión o vibración.
Sustituimos únicamente el componente que falla, siempre con recambio homologado específico para sistemas de seguridad pasiva: en este sistema no se instalan piezas genéricas. Cuando el componente lo requiere, lo codificamos a la centralita y comprobamos que el testigo se apaga y no reaparece tras varios ciclos de arranque.
Si el testigo de airbag está encendido en tu coche, llama al 641 16 17 71 y lo diagnosticamos antes de seguir circulando así.